¿Es el medio el mensaje?, revisitando a McLuhann
¿Debe, necesariamente, la etnografía ser escrita? Y el periodismo ¿debe seguir siéndolo exclusivamente en papel? La industria de los mass media, en la actualidad, vive tiempos de profundos cambios. Esto, sin embargo, no es nuevo para un sector donde cada innovación tecnológica ha tenido como inmediata consecuencia un seísmo en su propia configuración. Hoy, prensa, radio y televisión están sufriendo una inevitable y, en muchos casos, dolorosa reconversión para adaptarse a la revolución del mundo digital. Por supuesto, los mass media han seguido comunicando su construcción social de la realidad. Tan solo han cambiado los medios tecnológicos utilizados para difundir el mensaje. ¿Tan solo? Las teorías de Marshall McLuhan, considerado un profeta y visionario de la comunicación en el siglo XX, refutan ampliamente esta idea.
En Understanding Media: The Extensions of Man (1964), McLuhan defiende que el medio es en sí mismo el mensaje. Desde su perspectiva, la elección de una u otra tecnología para transmitir una idea determina, inevitablemente, tanto la naturaleza del propio mensaje como su posterior decodificación por parte de la audiencia.
Infoamérica:
https://www.infoamerica.org/teoria/mcluhan1.htm
Si, hipotéticamente, la tesis de McLuhan estuviese revestida de alguna veracidad, ¿Cómo afectaría a tus decisiones como antropólog@ a la hora de transmitir tus ideas?
En Understanding Media: The Extensions of Man (1964), McLuhan defiende que el medio es en sí mismo el mensaje. Desde su perspectiva, la elección de una u otra tecnología para transmitir una idea determina, inevitablemente, tanto la naturaleza del propio mensaje como su posterior decodificación por parte de la audiencia.
Infoamérica:
https://www.infoamerica.org/teoria/mcluhan1.htm
Si, hipotéticamente, la tesis de McLuhan estuviese revestida de alguna veracidad, ¿Cómo afectaría a tus decisiones como antropólog@ a la hora de transmitir tus ideas?

Para mí la elección de la forma de difusión de un mensaje no determina la naturaleza de este, sino al contrario. Como vimos en clase el otro día, hay algunas formas de difusión (sobre todo las más académicas) que no son capaces de llegar a todo el público, o al que nos gustaría, ya que no todas las personas tienen acceso a revistas científicas, bases de datos o incluso a un ordenador con internet.
ResponderEliminarEl mensaje que queremos transmitir y para quién lo queremos transmitir, determinará la forma en la que lo transmitimos. Como vimos, por ejemplo, con el caso del Proyecto Stop Desahucios en el que están haciendo una radio-novela; esta es capaz de llegar a un público muy diferente al que lo haría a través de una revista científica, obviamente, también es etnografía y no cambia la naturaleza de lo que se quiere transmitir realmente.
Si la tesis de McLuhan fuese real, los antropólogos tendríamos serios problemas a la hora de difundir nuestras investigaciones ya que se verían alterados todos los resultados dependiendo del lugar donde los presentásemos. Aunque, si bien es cierto, que el medio elegido si puede determinar, en cierta parte, quien va a visualizar nuestro contenido y esto es algo que tenemos que tener muy presente.
Este me parece un post interesante e, incluso, un tanto provocador y que despierta la curiosidad. En primer lugar, decir que no me ha quedado muy claro qué sostiene exactamente McLuhan al leer lo que decís, así que he intentado encontrar algo de más información, pero parece un tema complejo que requiere bastante tiempo y, además, creo que es importante tener en cuenta el contexto y la época en el que se escribió, pues según decís se publicó en el año 1964. Sin embargo, como reflexión me parece interesante. Creo que hay una diferencia entre decir que el medio es en sí mismo el mensaje, y el considerar que dependiendo del medio que utilices, el mensaje va a llegar de una forma diferente. Según he leído en el artículo que cito abajo de Strate (2012), lo que pretendía McLuhan con esta expresión-metáfora era llamar a la reflexión sobre la relación entre medio y mensaje, y plantearse cuál es el efecto que cada medio distinto produce en el mismo mensaje.
ResponderEliminarQuedándonos con esto, me parece una pregunta interesante para hacernos en Antropología, y en clase ya lo hemos tratado algunas veces. Por ejemplo, cuando veíamos estos cortos breves, como el de Sicilia, con los pescadores y la procesión, el profesor contó que cuando vio la película lo percibió muy distinto a cuando fue al mismo lugar y lo vio con sus propios ojos. Igualmente, cuando vimos las imágenes de esta mujer (solo llegué en la última parte del vídeo y la reflexión, así que no me enteré bien de qué iba), estuvimos pensando sobre cómo no es lo mismo una película etnográfica que un texto etnográfico, ya que podemos percibir cosas distintas que el papel no permite que veamos, o puede incluso evocarnos sentimientos que simplemente leyendo no percibiríamos.
Por lo tanto, yo creo que la pregunta que formuláis es inevitable e importante hacérsela independientemente de que la hipótesis o expresión de McLuhan tenga “veracidad” o sentido. Según el medio que utilices, la información no va a ser recibida de la misma manera. Yo me pregunto también cómo el método que utilices te condiciona a ti como emisor del mensaje a construir este de una forma u otra, y cómo esto puede ayudarte a decidir cuál es el medio más apropiado para lo que quieras transmitir, o de qué formas creativas puedes “solucionar” lo que se pierde según el medio. Por ejemplo, como vimos en clase, los posmodernos intentan utilizar un lenguaje evocativo para transmitir la polisemia y ambigüedad del trabajo de campo en los textos escritos. ¿Sería el transmedia del que hemos hablado una solución a esto también? .
Por otro lado podemos relacionar este post con la pregunta que se hicieron las compañeras con anterioridad: “¿Creéis que la información que se transmite es más o menos válida dependiendo del método con el que se difunde?”
Strate, L. (2012). La tecnología, extensión y amputación del ser humano. El medio y el mensaje de McLuhan. Infoamérica. https://www.infoamerica.org/icr/n07_08/strate.pdf
Yo estoy de acuerdo con Umayya. Probablemente no sea cuestión de confirmar la “veracidad” de las afirmaciones de McLuhan, sino de usar sus propuestas a modo de vías para la reflexión. En especial, me parece interesante pensar cómo los medios y técnicas de difusión nos condiciona a las emisoras a la hora de elaborar un mensaje.
EliminarCreo que el debate sobre las formas de aceptación de la información a partir de las formas de difusión es ampliamente reconocido. Sin embargo, de qué maneras transformamos la información para ajustarla a un medio de difusión particular (por ejemplo, la limitación de caracteres en un tweet o la presentación en un seminario) me ha invitado a un proceso reflexivo en el que no sólo debo pensar en cómo y quién leerá lo que redacte, sino en cómo me relaciono como investigadora con la información que pretendo presentar.
El experimento de la Habitación China, popularizado por Roger Penrose, plantea una reflexión similar. Respondiendo a la visión del pensamiento como un proceso computacional, teorías evocadas por el Test de Turing, se plantea que la mente no funciona como un espacio vacío que recibe símbolos particulares y responde de acuerdo a un código cerrado. Por el contrario, Penrose argumenta que los mensajes se ven transformados por la experiencia de procesamiento personal. Las emisoras, que en este símil serían la caja, transforman e inciden (de manera más o menos consciente) en el contenido.
Así, los formatos disponibles para la difusión son valorados y la información se ve transformada de acuerdo a la técnica diseñada para su emisión.
Tras leer este post, considero que una parte de lo que afirma McLuhan puede ser entendida, al menos para mí, como cierta. En mi opinión el medio a través del cual transmitimos una idea o mensaje puede resultar tan vital como el mensaje en sí mismo. No se transmite de la misma manera el mismo mensaje si se hace a través de diferentes medios, considerando que según el medio, el público puede variar. Hay quien se informa a través de los periódicos y nada más. Hay quien lo hace a través de la televisión y no lee nada más. El modo en que se haga, atraerá a unas gentes u otras, eso por un lado.
ResponderEliminarPor otra parte, independientemente de la gente que lo ve, tenemos que tener en cuenta que la transmisión de ideas a través de lo escrito, puede dar lugar a una descripción más detallada de lo ocurrido (desde el punto de vista de la persona que lo escribe), con más información académica o no de lo que se observa. Mientras que otros modos de transmisión pueden dar lugar a otras interpretaciones diferentes sobre el mismo mensaje. Como los medios más visuales que pueden transmitir de manera más clara o directa las emociones, sentimientos o simplemente las actividades de las que se habla.
En mi opinión creo que el medio por el cual transmitimos nuestro mensaje es lo más importante en el aspecto de la difusión de dicho mensaje, diferenciando por otro lado claramente el contexto y la importancia del mensaje a nivel subjetivo de cada individuo.
ResponderEliminarAunque nuestro mensaje tenga las mejores intenciones y los mayores deseos para cambiar nuestro mundo y hacer de este un lugar mejor para vivir, el medio por el cual lo compartamos y difundamos influye notablemente al numero de personas que llegamos. No es lo mismo escribir y publicar un blog online (ya sea informativo, sobre nuestro trabajo etnográfico, de ocio,...) que compartirlo a través del noticiario en prime time.
Respondiendo a la pregunta de si la etnografía debe seguir siendo escrita, mi respuesta es no, debemos adaptarnos a los tiempos que corren para no quedarnos atrás y llegar al máximo público posible.
Siguiendo las reflexiones de Umberto Eco, la imagen, ya sea fija ya sea en movimiento, ha sido utilizada a lo largo de la historia como una herramienta enormemente eficaz para persuadir o adoctrinar a la masa. Y es que la decodificación de los mensajes por parte de la audiencia resulta ser radicalmente diferente dependiendo del medio de difusión utilizado. El nivel de reflexión crítica intrínseco a la lectura de un texto escrito no existe en el consumo de productos audiovisuales. Y, entre otras razones, esto se debe a la propia biología del ser humano. El consumo de productos audiovisuales, sin importar demasiado ni el contenido de éstos ni su finalidad, nos genera una gratificación inmediata debido a la producción de dopamina en nuestro cerebro ligado al visionado de imágenes en movimiento. Un consumo crítico de los mensajes asociados a productos audiovisuales requeríria un proceso mucho más pausado así como una mayor formación de los consumidores. La investigación que en Ciencias de la Comunicación se ha desarrollado durante décadas, en el año 64 el bagage de la disciplina ya era notable, nos permitiría ver los medios para la transmisión de mensajes bajo luces totalmente novedosas como la de McLuhan.
ResponderEliminarCreo que McLuhan acierta de lleno en el hecho de que muchas veces un determinado medio puede llegar a ser el mensaje en sí, pero esto pende mucho, a fin de cuentas, de que mensaje quieras dar: No es lo mismo una conferencia sobre un tema científico o especializado, que requiere de pautas y reglas a las que todos los especialistas están acostumbrados, que hablar con tus amigos en un día casual sobre un tema de interés sobre el que acabas de leer.
ResponderEliminarEn el 1º caso la propia puesta en escena de la conferencia y el carácter oficial le otorgan una atmósfera de poder e importancia que embriagan al espectador ("este tipo esta sobre un escenario, por ende, sabe de lo que habla"). En el 2º caso la informalidad del hecho social sólo le va a dar poder al mensaje siempre y cuando los interlocutores tengan confianza entre ellos (No es lo mismo hablar de un tema polémico/complicado con alguien a quien tienes confianza que con quien no). Este último caso, revela que realmente el medio puede llegar a ser definitivo en como se entienda el mensaje y lo capten los interlocutores.
¿Cómo ver esto de manera más sencilla? Los Mass Media actuales (junto con las nuevas tecnologías) Han contribuido ha "democratizar" el sistema de opinión general gracias a las redes sociales. Entre 1960-70 el público estadounidense sólo recibía sus noticias de 4 o 5 canales de TV y/o radio. A día de hoy, existen infinidad de páginas web, periódicos online, blogs, y demás, que permiten al público no sólo acceder de manera instantánea sino además comentar lo noticia como hacemos nosotros hoy en este blog. He aquí la clave; Hemos pasado del debate de "los 4 (gatos) expertos" al "Nosotros, el pueblo que opina".
Obviamente no me voy a meter en mayor profundidad porque no quiero que el comentario quede exageradamente kilométrico, pero por si ha alguien le interesa profundizar, recomiendo lecturas como "La sociedad del espectáculo" de Guy Debord. Este señor fue un pionero en anticipar lo que le pasa al mundo actual y lo que nos depara la ironía del incesante mundo de cambios que vivimos. Sólo deciros que con saber que su filosofía se plasma muy bien en el capítulo "Fifteen Million Merits" de la famosa serie Black Mirror ya podéis haceros una idea.
Comentario de José Ramón Martínez Olivares
ResponderEliminarQuizá, solo sean matices del mensaje lo que produce el medio elegido para transmitirlo. ¿Pero acaso no es el matiz, una de las señas de identidad del etnógrafo como registrador de hechos culturales? Afirma MacDougall que la escritura convierte al individuo, o a la costumbre que no vemos en algo más extraño, azuzando la imaginación del lector, mientras que la imagen es extremadamente particular y no discrimina detalles, amén de ser más económico para la persona que recibe el mensaje, ya que le ahorra los esfuerzos imaginativos. Pero lo realmente cierto es que la realidad que se quiera mostrar, con independencia del formato, estará siempre mediatizada por el productor de este. Por otro lado, tal y como han puesto de manifiesto algunos compañeros, el medio elegido será determinante en la elección de para quien va dirigido el mensaje. Sí, algo de razón tiene McLuhann...