La universalidad de la música y su lugar en la etnografía.
La música, entendida de una manera conceptualmente amplia, forma parte de toda sociedad humana. Pero, ¿es la música un hecho universal? Cada grupo social en particular tiene unas representaciones concretas de lo que entiende por expresión musical y estas varían enormemente entre grupos incluso dentro de la misma sociedad. Del mismo modo, la expresión musical, usualmente, no va únicamente asociada al hecho formal en sí, si no que atraviesa las variables sociales del oyente, de modo que el contexto cultural de este influirá en su forma de entender y aceptar la expresión musical. En palabras de José María Peñalver:
“La música es un modo de expresión que está relacionado a una comunidad social y a todos los aspectos de su entorno. Su contenido o significado se interpreta en relación a estos aspectos concretos y propios de dicha comunidad, con lo cual, podemos deducir que su carácter no es universal y viene coaccionado por la misma idiosincrasia de una población. De este hecho se deduce que la predisposición hacia la música y su interpretación produce una respuesta homogénea en un grupo de individuos cuyas características sociales, culturales y geográficas son similares. Todas las culturas transmiten y expresan sus mensajes y emociones valiéndose de la música, sin embargo es probable que la música representativa de la aristocracia europea del siglo XVIII le sea indiferente o carezca de sentido para un indígena africano, esto se debe a que su sistema musical o su percepción de la música responda a estructuras psíquicas o criterios orgánicos distintos”. (Peñalver, 2008, p. 8).
La música expresa emociones a través de un sistema parecido al del lenguaje gramatical, ya que está articulada en torno a una estructura, pausas, ritmos… creando así un medio de comunicación entre autor y oyente en el que se expresan abstracciones que no pueden hacerse mediante palabras:
“El aspecto más intercultural de la música está determinado por su propio código de escritura o notación musical. Este sistema de representación gráfica del sonido es el resultado de una larga evolución desde los ingenuos neumas que aparecían en los manuscritos derivados de los signos de puntuación hasta las modernas técnicas de escritura que reflejan la altura absoluta, la duración del sonido y sus proporciones, la acentuación y la métrica, los matices, etc.” (Peñalver, 2008, p. 8-9).
Esta notación musical, al contrario que los lenguajes verbales, no es particular a un único grupo social —pese a que tenga un origen claramente situado— y se ha extendido ampliamente. Pero incluso si un grupo desconoce la grafía y las convenciones en torno a la lectura/escritura, puede generar su propia expresión musical a través del mismo sistema sobre el que se articula toda la música, independientemente de cómo interprete los símbolos o las convenciones del lenguaje musical, puesto que estas no dejan de ser simples abstracciones simbólicas. Habiendo entendido esto, podemos ver que la expresión musical participa de lo local siendo a su vez un lenguaje universal y por ello, lo consideramos un objeto doblemente interesante para la etnografía.
A modo de recomendación, dejamos al final de la entrada un enlace a “Radio Garden”, una web y app en la que se pueden escuchar numerosas radios alrededor del mundo. Nos parece realmente interesante poder movernos por todas estas diferentes emisoras y tener una pequeña muestra de lo que se escucha en los diferentes lugares.
Para terminar, os queremos proponer un par de preguntas sobre las que reflexionar:
- ¿Es la música un universal?
- ¿Qué podemos hacer a la hora de escribir una etnografía para representar adecuadamente la música?
Bibliografía
-Peñalver Vilar, J. M. (2008). La cultura y sus espejos. La música como reflejo del fenómeno sociocultural.
Enlace a Radio Garden: https://radio.garden/
Enrique Carrasco Ruiz
Javier Rodríguez Puente
Jorge Álvaro Garzón Cazorla
Buenos días,
ResponderEliminarMuy interesante vuestra propuesta. Cuando me planteo la primera cuestión que proponéis, sobre la universalidad de la música, creo que lo importante es discutir si la música es un fenómeno exterior a la psique humana. Es decir, si es una forma inmutable que está disponible a la capacidad cognoscitiva de la mente humana mediante formación.
Según lo entiendo, la música -como conjuntos sonoros- no es lo mismo que el lenguaje musical. Mientras que en todos los entornos existen eventos sonoros que pueden asociarse a ritmos acordados, el lenguaje musical, como el lenguaje matemático o la gramática, son sistemas construidos en un contexto sociocultural determinado.
Así, teniendo en cuenta la relevancia que tienen el cero y la unidad en el pensamiento europeo, creo que el lenguaje musical y las formas de designar un conjunto de efectos sonoros desde estas formas de pensar y percibir el mundo no han de coincidir necesariamente con otras formas de enunciar lo musical. Del mismo modo que Sapir-Whorf hablablan de un relativismo lingüístico y de las formas de recordar y categorizar el mundo en función de las formas de designar los colores, creo que las formas de percibir, enunciar, formalizar y transmitir lo musical dependerán de los entornos socioculturales y los lenguajes que estructuran el pensamiento particular.
En definitiva, creo que la música puede ser universal, el lenguaje musical clásico no.