Orígenes de la Relación entre la Antropología y la Literatura


Un primer contacto entre las dos disciplinas se podría encontrar, tal y como sugiere Reyes García, en los documentos de viajeros, aventureros, funcionarios, misioneros, ya que éstos:
Aportaron durante aquella etapa descripciones y valoraciones de sociedades lejanas, 
desconocidas [...] escritas y recogidas, tanto con la intención de documentar rasgos y 
comportamientos culturales extraños y seguro perecederos, como con un interés literario o 
personal, e hicieron resurgir la comparación entre culturas, al mismo tiempo que un 
replanteamiento del significado de la otredad (García, 2005: 44).
De este tipo de literatura se pasó a los textos etnográficos, donde poco a poco se empiezan a detallar técnicas de investigación, hipótesis, resultados, vivencias y anécdotas, etc. Alguno referentes de la antropología en este sentido, son: Bronisław Malinowski, Edward Evans-Pritchard, Claude Lévi-Strauss, Clifford Geertz, entre otros.
Otro aspecto a comentar respecto a la relación entre las dos disciplinas es la literatura como objeto de estudio y como fuente de documentación. En casi cualquier trabajo de campo, éste podría ser un punto de partida. Se trataría de una contextualización, con tal de averiguar aspectos relevantes de cara a la investigación. Pero, aunque se pueda empezar por ahí, se trataría de realizar varios viajes de ida y vuelta. Es decir, es importante contrastar lo encontrado en el trabajo de campo y volver a los documentos, hasta seleccionar los más “valiosos”. Tal y como expone García, algunas de estas fuentes documentales podrían ser: “desde documentos oficiales/formales que ayuden a reconstruir un proceso social, hasta extractos de medios de comunicación, diarios personales, literatura de ficción, autobiografías, etc.” (García, 2005:47). Todo esto por no hablar de otros trabajos etnográficos que existan, fuentes censales, la historia, la geografía de la zona, etc. Sin embargo hay otra fuente posible: la literatura. Ésta, de una manera u otra, en un lenguaje u otro, refleja realidades sociales, interpreta la realidad y la representa de manera escrita, tal y como sugiere Alberto del Campo:
La literatura, como construcción artística ficticia a través de la letra, ha creado y recreado 
un mundo de descripciones, arquetipos, interpretaciones, sentimientos que es parte del mundo 
que llamamos real, en tanto en cuanto sus construcciones de la realidad fluyen en el devenir 
cotidiano conjuntamente con las que elabora la ciencia, la religión, la filosofía, etc.
 (Del Campo, 2003 citado en García, 2005).
Así, en relación a esta fuente, el investigador o la investigadora se podría preguntar, no sobre el grado de verdad de lo representado, sino por los temas tratado en sí y los imaginarios que podrían representar. Todo esto, por no hablar de que existe la posibilidad de girar la mirada hacia el autor y considerarlo como fuente de información. 

BIBLIOGRAFÍA:
García del Villar Balón, R. (2005). Los métodos de la Antropología y la LiteraturaRevista De Dialectología Y Tradiciones Populares60(1), 43-58. 



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Redactado por:  
  • Marina Martínez Román  
  • Irene Melgar Cordón  
  • Antonela Chis  
  • Clara Pulido Cruzado 

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